La señora Muriel Latwiks,
partió de este mundo un día lunes en el distrito de Barranco. Lo que sucedió
fue sumamente trágico, muchas personas que sabiendo que la amable anciana ya no
habitaba en su hogar por su deceso y que no tenía familia decidieron irrumpir
en el hogar, llevándose todo, pero lo que nadie sabía es que el tesoro de la
señora Muriel no eran sus joyas ni sus muebles, ni siquiera todo su dinero. El tesoro más
apreciado estaba escondido en la única parte de la casa que nunca había sido
tocada.
En la Jaula de los canarios
ya liberados, había una ruma de paja que escondía una pequeña caja…
Durante la demolición de la casa, los
constructores se llevaron lo último incluyendo una pequeña caja roja. Esta caja
terminó en manos de una chica cuya afición por las cosas antiguas era
increíble, tanto como la afición de la señora Muriel Latwiks, la dueña de la casa. Esta joven encontró
en el tesoro de la señora Muriel las postales más hermosas que jamás podrías
imaginar. Unas con historias en su reverso y otras con historias que tu podrías
escribir.. Ahora yo quiero compartir el tesoro de la señora Muriel y que
ustedes tengan un poquito de este amor por lo antiguo♥

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